Reto del micrófono
Cartas de retos para karaoke: cada carta dice cómo se canta esta y a quién le toca. Quien no canta también tiene su rol; aquí nadie puntúa la afinación ni pone la música
🕹️ Cómo se juega
- Cómo empezar una partida: Al abrir la página solo hay una carta boca abajo: no hay que escribir nombres ni tocar ajustes. Pulsa «Girar la primera». La primera carta siempre es de calentamiento y no depende de la canción que esté sonando, así que podéis jugar un par de cartas antes incluso de pedir tema.
- Cómo se lee una carta de reto y cuándo cuenta como hecha: Cada carta dice tres cosas: qué hacer, cuánto dura más o menos (15/30/45/60 segundos) y cuándo cuenta como hecha. Levanta el móvil, lee la carta en voz alta, hacedlo, y si la mesa lo da por bueno pulsa «Hecho»: el progreso avanza una casilla.
- Cómo repartir los turnos automáticamente: Toca el chip de modo de arriba para abrir el panel y escribe de 2 a 12 nombres. El juego baraja una vez y fija el orden de rotación; a partir de ahí cada carta individual se asigna sola, la diferencia entre dos personas nunca pasa de un turno y en pantalla siempre se ve a quién le toca después.
- Qué hacer si te sale una carta que no puedes cantar: Hay dos salidas. Pulsa «Es muy difícil» y la carta se cambia por su versión fácil (la canción entera pasa a estribillo, el estribillo a una sola frase); si la haces, cuenta igual. O pulsa «Cambiar» y te llevas otra carta: el progreso no se mueve y no queda registro. Cuando se acaban los cambios, el botón pasa a ser «Saltar esta», que se puede usar siempre y no resta nada.
- Cuántas cartas poner en una ronda: La ronda puede ser de 5, 8 o 12 cartas; por defecto son 8. Contando entre 40 segundos y un minuto por carta, salen unos 4, 7 u 11 minutos. Si el ambiente todavía está frío, tira una ronda de 5 y listo; si sois más de 8, escribid la lista antes de empezar. Al terminar veréis «Hechas X / Y» y, con la lista puesta, un gráfico con las cartas de cada persona.
📖 Reglas y variantes
Esta página solo decide cómo se canta, a quién le toca y qué hace quien no canta; no decide qué canción suena. Eso lo sigue eligiendo la pantalla del karaoke: aquí no hay pistas, ni listas, ni letras, y tampoco se juzga cómo cantas —no se pide el micrófono del móvil, no se graba nada y no hay nota de afinación. Si lo que queréis es sortear qué se canta, usad la ruleta de canciones; si preferís competir por reflejos, probad la cadena de canciones o adivina la canción.
Hay cuatro tipos de carta: a coro con toda la mesa, a dúo entre dos personas, en solitario, y cartas de rol en las que no hay que abrir la boca (repartidor de turnos, llevar el ritmo, animar, hacer de jurado). En cada ronda salen cartas de rol garantizadas —1 en la de 5, 2 en la de 8 y 3 en la de 12—, para que quien está en un rincón con el móvil también tenga algo que hacer.
La curva de dificultad está colocada a mano, no sale al azar: la primera carta siempre es de calentamiento y la última siempre es de desafío; en medio se sube por el orden «a coro → a dúo → una sola frase → solo largo». Así cada ronda arranca con la mínima presión, incluida la segunda: una mesa nueva o una ronda nueva no heredan el calentón de la anterior.
Solo hay tres botones de decisión, no existe un cuarto camino: «Hecho» suma una carta y avanza una casilla; «Es muy difícil» cambia la carta por su versión fácil y, si la haces, cuenta igual (en el resumen aparece en una línea aparte); «Cambiar» te da otra carta de la misma dificultad, el progreso no se mueve y la carta descartada vuelve al fondo del mazo para que no reaparezca enseguida. Los cambios se reparten según la ronda: 2 en las de 5 y 8 cartas, 3 en la de 12. Cuando se agotan, el botón pasa a ser «Saltar esta», que se puede usar sin límite; la única diferencia es que sí avanza el progreso.
El tiempo que pone la carta es una sugerencia, no una cuenta atrás. El círculo solo empieza a correr si lo tocas, y al llegar a cero se limita a cambiar de color y añadir una línea de aviso. Los tres botones se pueden pulsar en todo momento, así que nadie corta a quien está cantando; si cambias de app, el reloj se pausa y hay que tocarlo otra vez al volver. Es a propósito: una cuenta atrás dura funciona en un juego de escribir, pero cortar a alguien a mitad de una canción es otro nivel de vergüenza.
El resumen tiene una sola medida: hechas X / Y. No hay nota de afinación, ni «quién cantó mejor», ni eliminaciones, ni castigos, ni una línea de «falladas N». Con la lista puesta salen además el gráfico de cartas por persona y «quien más se atrevió esta noche» (quien más cartas en solitario y a dúo completó); si hay empate se muestran todos, no se corona a una sola persona.
Tres detalles que se pasan por alto: ① cambiar de carta no consume progreso, así que «Cambios 2» y «Hechas X / Y» no se contradicen en el resumen; ② las cartas a coro no cuentan para la rotación, de modo que el reparto se calcula solo con las cartas individuales; ③ el progreso se guarda en tu propio navegador, así que al recargar vuelves a la misma carta, la misma fase y la misma persona, pero cambiando de dispositivo se pierde.
Tres errores típicos de principiante: ① querer empezar con un solo largo —dejad la primera carta en calentamiento y que el coro abra las voces; arrancar en frío con un solo es la forma más rápida de espantar a la gente—; ② ser más de 8 y no escribir la lista, confiando en que alguien reparta los turnos de viva voz: al final la persona tímida no canta en toda la noche y la lanzada encadena seis canciones; ③ tomarse el tiempo de la carta como una cuenta atrás real y pararse a mirar el reloj a media canción, cuando ese círculo en cero solo cambia de color y no corta a nadie.
Variantes habituales: si el ambiente está frío, poned la ronda en 5 cartas y pasadla rápido; si sois muchos, escribid la lista sí o sí, porque un turno que reparte el juego se acepta mucho mejor que uno que reparte una persona; pasadle las cartas de rol a quien lleva un rato mirando el móvil; y cuanto más natural sea usar «Cambiar», menos gente rechazará una carta después —es un botón legítimo, no una rendición. En una cena de empresa o con gente mayor delante, tirad primero una ronda de 5 y dad los roles que no exigen cantar (repartir turnos, hacer de jurado) a quien nunca canta: entra mucho mejor que pedirle una canción de golpe.
❓ Preguntas frecuentes
⚠️ Esta página solo reparte cartas de retos: no ofrece pistas, ni letras, ni listas de canciones —la música la ponéis en vuestra pantalla de karaoke o en una app. En ningún momento se pide el micrófono, ni se graba, ni se puntúa la afinación, y no incluye ningún reto con alcohol. Sin registro ni descargas; funciona sin conexión y la lista y los registros se quedan solo en el navegador de este dispositivo.
Última actualización: 2026-09-06 · Guardado solo en este dispositivo