El Juego del Rey online: sin palillos ni papelitos. Elige cuántos sois, pasad un solo móvil para sortear al rey y deja que la app saque la orden y el número que la cumple
No apto para menores · bebed con responsabilidad: «un trago» puede ser un refresco
Reglas básicas del Juego del Rey: cada persona saca un palillo que solo ve ella y uno de ellos lleva la corona. Terminado el sorteo, el rey se descubre, elige una orden y la app sortea el número que tiene que cumplirla. El asiento (el turno en que te pasan el móvil) y el número del palillo son dos numeraciones distintas y nunca se mezclan en pantalla, para que nadie piense «soy el tercero en la vuelta, así que soy el número 3».
¿Le puede tocar al propio rey? Por defecto sí: la opción «El rey también tiene número» viene activada, así que su número entra en el bombo y tiene 1 entre N de mandarse a sí mismo. Ese es el freno natural de toda la vida: el rey no se atreve a pedir barbaridades. Si la desactivas en Ajustes juegas la versión clásica: una corona más los números 1..N−1, y al rey no le toca nunca.
Cuántas órdenes hay y de dónde salen: cuatro mazos originales repartidos por ambiente. En familia se pueden sacar 48 órdenes, en la cena de empresa 88, con amigos 160 y entre parejas 104 (las más suaves aparecen en varios mazos; sin repetir son 192 en total), más 24 órdenes picantes bloqueadas por defecto. El mazo de familia está limpio del todo y no menciona el alcohol ni una vez; el de empresa no toca físico, relaciones, sueldo ni jerarquía; el de amigos da vergüenza ajena, pero de la que se ríe todo el mundo; el de parejas coquetea sin ningún contacto físico. Lo picante se desbloquea marcando en Ajustes «Aquí somos todos adultos y estamos de acuerdo», y es gratis como todo lo demás.
¿Se puede decir que no? Sí. La pantalla de ejecución siempre tiene tres salidas del mismo tamaño: «Hecho», «Cambiar orden» y «Paso · un trago». Cambiar la orden se puede hacer dos veces por ronda y cambia solo la orden, nunca el número (no vale cambiar de carta para cambiar de víctima). Pasar es una jugada legal escrita en las reglas: no se pierde ni se resta nada.
Cuánto dura una partida: una ronda son 60–90 segundos. En una mesa de 6, unos 35 segundos de sorteo, 5 de coronación, 10 para elegir la orden y 20 para cumplirla. No hay ganador ni clasificación: lo normal es jugar entre 10 y 25 rondas por noche, y «Siguiente ronda» te devuelve al sorteo conservando jugadores, nombres, ambiente y órdenes propias.
Los cuatro fallos típicos de quien empieza: ① confundir el asiento con el número del palillo — el orden en que se pasa el móvil y el número que te ha tocado son dos cosas distintas, y lo que vale es lo que pone en tu palillo; ② querer que el rey señale a alguien — el rey solo decide «qué se hace» y la app decide «quién lo hace», que es justo lo que hace que este juego aguante toda la noche; ③ usar «Cambiar orden» para cambiar de persona — la carta cambia, el número no se vuelve a sortear; ④ dejar el móvil boca arriba sobre la mesa o pasarlo sin haber pulsado «Ya lo sé»: ahí se acabó el secreto, y lo suyo es pulsar «Repetir sorteo» y empezar la ronda otra vez.
Reglas de la casa y variantes habituales: ① modo clásico, desactivando «El rey también tiene número»; ② órdenes dobles, en las que si sale una orden para dos, los dos beben un trago; ③ rey narrador, jugando toda la noche con «Lo digo yo» y usando la página como sorteo puro; ④ rey relevo, en el que quien acaba de cumplir arranca la ronda siguiente; ⑤ partida silenciosa, activando el modo rápido para saltarse las animaciones, ideal de madrugada o en la oficina. Y una que evita discusiones: si alguien te ve el número, la ronda se anula y se pulsa «Repetir sorteo».
Cómo se garantiza el azar y el secreto: el sorteo usa la fuente aleatoria común del sitio y cada ronda se reparte desde cero, sin ninguna ponderación del tipo «como ya fuiste rey, ahora te toca menos». El reparto de números y el asiento del rey de esta ronda existen solo en memoria y no se guardan en ningún registro local, por eso recargar o cerrar la pestaña anula la ronda: es el precio de que el secreto sea real. Quien olvide su número puede volver a verlo desde el acceso de la esquina, y en ese panel aparece únicamente su número.
⚠️ Juego de fiesta presencial, en una sola pantalla: las órdenes son solo para divertirse. No apto para menores, bebed con responsabilidad y recordad que cualquier «trago» puede ser un refresco. El mazo picante está bloqueado hasta confirmar que todos sois adultos.
Última actualización: 2026-08-22 · Guardado solo en este dispositivo