Cartas de conversación
Da la vuelta a una carta y lee la pregunta en voz alta: 200 preguntas originales en cinco barajas (hielo, amigos, trabajo, pareja y a fondo) para cuando no sabéis de qué hablar
🕹️ Cómo se juega
- Cómo se juega: toca el dorso y sale la primera pregunta: Al abrir la página ya hay una baraja en la mesa: ni pantalla de ajustes ni botón de empezar. En el centro verás una carta boca abajo que dice «Toca para dar la vuelta»; tócala y aparece la primera pregunta. Arriba pone a quién le toca y cuántas cartas lleváis; abajo hay seis botones de baraja y por defecto está puesta la de romper el hielo. Los jugadores, los nombres y las cartas por tanda están en los ajustes, abajo a la derecha, y se puede jugar sin tocar nada.
- Cómo va un turno: quien da la vuelta a la carta es quien responde: Te toca → das la vuelta tú mismo a la carta → lees la pregunta en voz alta → se habla en la mesa → cuando la conversación se acaba pulsas «Ya está, siguiente» → le pasas el móvil a la persona siguiente, que dará la vuelta a la suya. Ese gesto de destapar tiene que hacerlo quien va a responder: es lo que hace que el móvil circule de verdad. Si apagas «Por turnos» en los ajustes, el botón principal pasa a ser «Siguiente carta» y cada toque saca otra pregunta, cómodo para repasarlas a solas o usar la página solo como generador.
- Si la conversación se apaga: lee la pregunta de seguimiento o cambia de carta: Abajo en cada carta hay una línea que dice «¿No sabes cómo seguir?». Al abrirla sale una pregunta de seguimiento lista para leer tal cual, del tipo «¿Y tú qué estabas haciendo entonces?»: no es un esquema de temas, es una frase hecha. Si la pregunta no te apetece, pulsa «Otra carta» a la izquierda: esa carta se va al final de la baraja, sale otra al instante y no cuenta, no se anota y no aparece en el resultado. La salida está a la vista ya desde la primera carta.
- Las seis barajas: hielo, amigos, trabajo, pareja, a fondo y mezcla: Romper hielo (45 cartas) es para gente que acaba de conocerse: no entra en relaciones personales, dinero ni aspecto físico. Amigos (45) es para los de siempre y admite risas y burlarse de uno mismo. Trabajo (40) está pensada para la oficina: nada de pareja, sueldo, familia ni edad. Pareja (35) es para dos, sin dar por hecho boda ni hijos y sin preguntar por el pasado. A fondo (35) se reserva para cuando hay tiempo y ganas, y al elegirla queda un aviso fijo en pantalla. Mezcla (130) junta hielo, amigos y trabajo y las reparte al azar: es la buena cuando el grupo es variado y no sabes qué baraja poner; pareja y a fondo se quedan fuera de la mezcla a propósito. Cambiar de baraja mezcla de nuevo, así que la página te lo pregunta antes.
- Al terminar la tanda: seguir hablando, otra tanda o cambiar de baraja: Cuando llegáis a las cartas fijadas (12 por defecto) o se agota la baraja, aparece el resultado: cuántas cartas habéis hablado, cuánto habéis tardado, qué carta dio más de sí y cuáles guardaste. El primer botón es «Seguir hablando (otra tanda)», que reparte más cartas de la misma baraja sin volver a mezclar y sin poner el tiempo a cero; también puedes pulsar «Otra tanda» para mezclar de nuevo la misma baraja, o «Cambiar de baraja». Las preguntas ya habladas quedan apuntadas y en la tanda siguiente salen primero las que no habéis visto.
📖 Reglas y variantes
Regla básica: en pantalla hay una baraja boca abajo, quien tiene el turno da la vuelta a una carta y encima hay una pregunta lista para leer en voz alta. Se lee, se habla en la mesa y cuando ya está se pulsa «Ya está, siguiente»: sube el progreso, el turno pasa a la persona siguiente y la carta vuelve a quedar boca abajo. No hay respuestas correctas, ni ganador, ni puntos, ni ninguna valoración de quién responde mejor. Es a propósito: en cuanto se empieza a puntuar, alguien de la mesa deja de hablar.
Hay 200 preguntas repartidas en cinco barajas: hielo 45, amigos 45, trabajo 40, pareja 35 y a fondo 35. Son las cifras reales, no un número redondeado para el anuncio: lo que dice la página es lo que hay en el código, y un test unitario se encarga de que siga siendo así. Todas las preguntas son originales, ninguna pasa de 36 caracteres y cada una lleva una pregunta de seguimiento de menos de 20. Los botones de baraja son seis: el sexto es Mezcla, que junta hielo, amigos y trabajo en 130 cartas. Pareja y a fondo no entran en la mezcla, para que una pregunta seria no aparezca de golpe sin que nadie la espere.
Cuánto dura y para cuánta gente: por defecto una tanda son 12 cartas y cada carta suele llevar uno o dos minutos entre leerla y hablarla, así que una tanda viene a ser de 20 a 40 minutos (es una estimación; si la charla engancha dura más, y el resultado os dará el tiempo real). De 2 a 4 personas es donde mejor se habla; a partir de 5 conviene poner la tanda en 20 cartas y activar el aviso de 45 segundos, porque si no se espera demasiado para volver a hablar. Si sois más de 8, es mejor partirse en dos mesas con un móvil cada una. Para calentar, hielo o mezcla; cuando la cosa se asienta, pareja o a fondo.
Los tres fallos más habituales: ① que dé la vuelta a la carta siempre la misma persona; ese toque debe hacerlo quien va a responder, que es lo que pone el móvil en circulación (si solo quieres un generador, apaga «Por turnos»). ② Empezar directamente con la baraja a fondo; calentad diez o quince minutos con hielo o mezcla y cambiad cuando la mesa esté suelta, porque las conversaciones serias no se sacan a la fuerza desde el banco de preguntas. ③ Tomarse «Otra carta» como una rendición: no cuenta, no se anota y no sale en el resultado, así que si una pregunta no te apetece cámbiala, que para eso está.
Qué significa exactamente «Otra carta»: al pulsarlo, la carta que tienes delante se va al final de la baraja y aparece otra nueva al momento. El progreso no cambia, el turno tampoco, no se guarda nada y en el resultado no aparece ningún «cartas cambiadas». Sirve para que cada persona tenga una salida que no cuesta nada: si no quieres responder, no respondes, y no hace falta explicárselo a la mesa. La carta cambiada sigue en la baraja y puede volver a salir más tarde en la misma tanda.
Cómo funcionan los turnos: por defecto hay cuatro sitios, etiquetados Jugador 1 a Jugador 4, y en los ajustes puedes pegar los nombres de verdad (los repetidos se marcan ①②). Cada vez que se pulsa «Ya está, siguiente» el turno avanza y la segunda línea del dorso pasa a decir «Pásalo a Jugador 3», para recordar que hay que dar el móvil. Si apagas «Por turnos» la barra de turno desaparece entera y el botón principal pasa a ser «Siguiente carta»; al volver a encenderlo se sigue por el jugador en el que se quedó, no vuelve al primero sin motivo. Cambiar de número de jugadores a mitad de partida no reinicia nada: solo si el turno se sale del grupo se vuelve al Jugador 1, con un aviso.
Cartas por tanda y cómo acaba: en los ajustes eliges 8, 12, 20 o todas, y por defecto son 12. Se llega al resultado con cualquiera de estas dos condiciones: ① habéis hablado las cartas fijadas; ② la baraja se ha quedado sin cartas y la última también se ha hablado del todo. Ojo con la segunda: que la baraja esté vacía no acaba la partida al momento, la última carta se habla igual. Además, cuando la carta que tienes es la última, «Otra carta» se convierte ahí mismo en «Esta no, terminar aquí»: al pulsarlo se va al resultado, esa carta no cuenta, no se anota y el turno no avanza. La salida sigue ahí hasta la última carta.
Qué aparece en el resultado: cuántas cartas habéis hablado (en grande), el tiempo total, qué carta dio más de sí y cuánto duró, y cuáles guardaste (con la pregunta entera, que se puede copiar o dejar de guardar ahí mismo). Lo que no se muestra a propósito: cuántas cartas se cambiaron, quién las cambió, quién habló más rato y cuántas respondió cada uno. Cualquier número por persona convierte una conversación en una competición. El tiempo total solo cuenta mientras la página está en primer plano: si sales a coger una llamada, ese rato no entra.
Seguir hablando, otra tanda y cambiar de baraja: el primer botón del resultado es «Seguir hablando (otra tanda)» y suma al objetivo el menor de estos dos valores, las cartas iniciales o las que quedan, para seguir repartiendo de la misma baraja: no se vuelve a mezclar, no cambia la semilla del azar, no se borran las guardadas ni el tiempo y el turno sigue por donde iba. Cuando quedan pocas, el botón lo dice, por ejemplo «Seguir hablando (quedan 9)»; y cuando la baraja se ha agotado ese botón ya no aparece, y en su sitio se lee «Esta baraja se ha acabado: cambia de baraja o mezcla otra». «Otra tanda» mezcla de nuevo la misma baraja y «Cambiar de baraja» mezcla la nueva.
Cómo se evita repetir entre partidas: al llegar al resultado, las preguntas que de verdad habéis hablado se apuntan en la lista de «ya hablado» de este dispositivo (máximo 120; al pasarse se va la más antigua). Al montar la baraja siguiente, las que no habéis visto van siempre delante de las vistas, así que la segunda noche no os encontráis de golpe con las primeras de ayer. Ese orden es una regla dura y no cede nunca; en cambio «empezar por algo ligero» y «no poner tres del mismo tipo seguidas» son reglas blandas y ceden si no hay cartas suficientes.
Buscar una carta por número: cada carta lleva un número global arriba a la derecha (del #001 al #200) y en los ajustes puedes escribir el número para sacar justo esa. Está pensado para cuando alguien que no está en la mesa quiere ver la misma carta que tú: te canta un número, lo escribes y los dos tenéis delante la misma pregunta. La carta pedida así no ocupa sitio en la baraja ni cuenta para el progreso: si la pides mientras tienes una carta abierta, esa vuelve al final de la baraja y no se pierde ninguna. Los números no cambian nunca una vez publicados, solo se añaden por detrás.
El aviso de tiempo (apagado por defecto): en los ajustes puedes encender un aviso de 30, 45 o 60 segundos que empieza a contar al dar la vuelta a la carta. Cuando se cumple pasan solo dos cosas: el borde de la carta hace una animación de respiración y al lado del botón principal aparece en letra suave «Ya podéis pasar el móvil». No cambia de carta solo, no abre ventanas, no suena y no desactiva ningún botón. Es un recordatorio, no un árbitro: si la conversación está en lo mejor, hacedle caso omiso.
Dónde se guarda todo: los ajustes, la partida en curso, las cartas guardadas, la lista de lo ya hablado y las veces que has jugado se quedan solo en este navegador. No hay cuenta, no hay servidor y no se hace ninguna petición a la red. Si el navegador tiene el almacenamiento local bloqueado se puede jugar igual, solo que al recargar no queda nada, y entonces la primera pantalla y el resultado avisan con una línea: «Este dispositivo no guarda nada». Al final del cajón de ajustes hay «Borrar los datos del juego», con confirmación.
Variantes y reglas de la casa: ① En cadena, cada persona añade al final «y esta misma pregunta se la quiero hacer a…». ② Con reloj, enciende el aviso de 45 segundos y al cumplirse se pasa el móvil; va bien con mucha gente. ③ Tres y elige una: dad la vuelta a tres seguidas y votad cuál se habla (con «Otra carta»). ④ Repaso de guardadas: id guardando durante la partida y antes de iros leed en alto las del resultado. ⑤ A solas, pon un jugador y apaga los turnos: el botón pasa a ser «Siguiente carta» y puedes repasar las preguntas antes de salir de casa.
❓ Preguntas frecuentes
⚠️ Este juego es para hablar en persona con un solo móvil: las preguntas son solo para entretenerse y romper el hielo, y no son ningún consejo. La baraja a fondo toca experiencias personales y responder es del todo voluntario: cualquier carta se puede cambiar. Tus datos se quedan solo en tu navegador.
Última actualización: 2026-09-12 · Guardado solo en este dispositivo